Viktor Rom es un domi pero un jugador. Cuando un pasivo gay power bottom le propone un juego de inversión de roles con sus agujeros, acepta por curiosidad y excitación. Se deja atar para este juego adulto consentido. Por primera vez, la gran polla de Viktor está disponible para este juego voluntario, mientras que el power bottom lo cabalga con entusiasmo y evidente placer. Pero Viktor lleva la dominación en la sangre y no puede evitar provocar a su compañero: le lanza miradas poderosas, le provoca sensualmente... y acabará dándole la vuelta para metérsela hasta el fondo del culo para el placer de ambos...