Un hombre de 47 años se une a una nueva empresa de pintores. En su primera misión con dos colegas, siente una intensa tensión sexual gay. Los tíos se quitan las camisas porque hace calor, pero las cosas pronto se calientan. El cuarentón se encuentra rodeado de las pollas duras de sus colegas, despertando deseos enterrados. Quiere chupar, y eso es exactamente lo que sus colegas machos y dominantes quieren de él. Comienza una follada intensa y viril.